9 Sep
Seguro que ha oído mil veces eso del sueño americano. Lo de que cualquier ciudadano, si trabaja y se esfuerza, puede triunfar y lograr sus metas. Es algo que forma parte de su filosofía de vida, como la llama de la libertad, etcétera.
Lo he recordado escuchando la historia de Jaime Rodríguez González. Nacido en Frixe (Muxía) hace 71 años, llegó a América el 5 de marzo del 73. Estaba casado con una vecina de O Ézaro. Ya saben que la principal emigración de la Costa da Morte a Estados Unidos procede de la franja atlántica que va de O Ézaro hasta Muros. Ellos fueron un granito de ese amplio granero que hizo fortuna en Nueva York.
Los inicios fueron duros. Lo fue en general toda su vida de emigrante, como la de tantos. Trabajaba en la construcción. Con un amigo de Buxantes, Domingo Quintáns , empezó en la hostelería, pero no sucesivamente, sino de modo simultáneo. De día, en las obras, y de noche, en el restaurante, enlazando unos trabajos con otros y casi sin dormir. <<Ver noticia completa>>